16 d’abril, 2008

Liderazgo en postgrados de economía

La Barcelona Graduate School of Economics (GSE) es una institución académica creada el 2006 con la confluencia de cuatro grupos de fuerte impacto internacional: el Departamento de Economía de la UPF, la Unidad de Análisis Económico de la UAB, el Instituto de Análisis Económico (IAE-CSIC) y el Centro de Investigación en Economía Internacional (CREI). Su doble objetivo es desarrollar una oferta de programas de postgrado íntegramente en inglés y reforzar y proyectar la investigación que ya llevan a cabo sus unidades.

El modelo de escuela de postgrado en economía produce sinergias entre docencia e investigación. Así como en las ciencias naturales las masas críticas de investigadores se articulan alrededor de laboratorios e instalaciones, y en las ciencias de la salud alrededor de hospitales, en las ciencias sociales es la fuerza de la actividad postgraduada la que genera ésta masa crítica.

Además de las organizaciones académicas públicas, el Patronato de la Barcelona GSE también incluye instituciones privadas que colaboran en la financiación de la GSE, igual como lo hacen los gobiernos catalán y español. Éste modelo de parteneriado público-privado permite reforzar la apuesta por hacer de la Barcelona GSE uno de los primeros núcleos europeos en los estudios de postgrado en economía. La base investigadora así lo permite: indicadores recientes muestran que la investigación que se lleva a cabo en los grupos de la GSE se clasificaría agregadamente entre el segundo y el tercer puesto a escala europea.

Este marzo se ha reunido el Consejo Científico de la Barcelona GSE para analizar su marco institucional, los contenidos de sus seis programas de máster, el funcionamiento de los dos doctorados de referencia y el potencial de la investigación que se lleva a cabo. Este órgano asesor está compuesto por 30 académicos de primera línea mundial, entre los cuales diez receptores del Premio Nobel de Economía.

Los participantes (provenientes en su mayoría de instituciones norteamericanas) coincidieron en confirmar el acierto del modelo de escuela de postgrado para el doble objetivo docente e investigador, que en Estados Unidos tiene una larga tradición. El rol de un consejo científico es fundamental en una organización como la GSE. La visión externa desde un alto estándar permite contrastar las apuestas estratégicas y las líneas de trabajo; y en el caso de la GSE, esto es particularmente importante.

La razón es que la apuesta de la Barcelona GSE se centra principalmente en el mercado internacional de másters profesionales, un mercado que fuera del mundo anglosajón es aún incipiente. En efecto, la creación del nuevo espacio europeo de educación superior, que según el proceso de Bolonia tiene que estar culminado en el 2010, introducirá en la Europa continental lo que ya existía en Gran Bretaña: un sistema universitario de tres ciclos (grado-máster-doctorado) que asegure la calidad y reconozca en toda la área las calificaciones y periodos de estudio respectivos.

La oferta educativa de la Barcelona GSE recoge la herencia y experiencia de los programas de máster en economía y en finanzas de la UPF, impulsados desde hace más de una década como parte del itinerario formativo del doctorado, y que hoy forman parte de la oferta de la GSE. El reto está en ser capaces de extender al modelo de másters profesionales los buenos resultados de los másters de investigación ya existentes.

El Consejo Científico también hizo hincapié en la relevancia de un objetivo que se ha planteado la Barcelona GSE: la creación de un fondo patrimonial o endowment, un modelo extendido en el mundo anglosajón pero poco común en la Europa continental: un fondo perpetuo los rendimientos del cual permiten garantizar estrategias a largo plazo, y que la GSE ha empezado con una dotación inicial de los presupuestos generales del Estado. El incremento de este fondo patrimonial posibilitará una mayor competitividad en los escenarios europeo e internacional.


Publicat a El Economista (16 d'abril)